We use cookies to understand how you use our site and to improve your experience. This includes personalizing content and advertising. By continuing to use our site, you accept our use of Cookies, revised Privacy Policy and Terms of Use.
  • 0 views
  • Edit

Niños tailandeses rescatados se ordenan monjes budistas para agradecer y en honor del buzo fallecido

2018-07-24 18:53
Once niños y su entrenador de fútbol rescatados luego de estar más de dos semanas atrapados en una cueva del norte de Tailandia iniciaron hoy las ceremonias para ordenarse como monjes budistas. A primera hora del martes, el grupo se unió a los bonzos del templo Phra That Doi Wao, en la norteña provincia de Chiang Rai, en una serie de retos y ofrendas espirituales, que continuará esta tarde con los ritos de purificación, donde se afeita el pelo de los futuros monjes Los actos terminarán este miércoles en otro recinto religioso de la región, donde permanecerán ordenados hasta el próximo 3 de agosto, informó en un comunicado el gobierno provincial. Las familias de los rescatados prometieron que los niños entrarían en el monacato una vez fueran rescatados para agradecer su regreso y en honor al buzo voluntario fallecido, Samar Kunan. El otro niño rescatado, Adul Sam-on, pertenece a una minoría étnica cristiana procedente de la vecina Birmania, por lo que no participó en los ritos. Las operaciones de salvamento para los niños, de entre 11 y 16 años, y su entrenador, de 26, levantaron una gran expectación en todo el mundo y sirven orgullo nacional en el país. El grupo se adentró en la cueva Tham Luang durante una excursión el sábado 23 de junio tras completar un entrenamiento de fútbol, cuando una súbita tormenta inundó el camino de salida de la gruta. Los trece estuvieron nueve días perdidos y sin alimentos hasta que los encontraron a cuatro kilómetros de la entrada, el 2 de julio. Finalmente fueron rescatados cuatro de ellos el día 8, otros cuatro el 9, y el 10 agosto, los cinco restantes. Conforme al relato de las víctimas, el entrenador, Ekapol Chanthawong, les ayudó a tranquilizarse y sobrevivieron bebiendo el agua que se filtraba por las paredes de la cueva. Los equipos de búsqueda y rescate, que llegaron a formar más de mil personas, los sedaron y transportaron en camillas, y bajo el agua en los tramos inundados, hasta la bocana de salida de la caverna. El Gobierno tailandés recomendó al grupo que vuelva a su vida normal y que evite convertirse en el centro de los medios de comunicación.